INCENDIOS

1.Dando respuesta a un comentario que me envió una amiga, acerca de qué es lo que debemos hacer para evitar los incendios forestales, siendo estos la causa de la paulatina desaparición de la superficie forestal en nuestro país, les comento lo que en mi punto de vista podemos hacer como ciudadanos:

  1. Antes que nada, hay que moderar nuestro consumo. La sociedad consumista exige a nuestro planeta una cantidad de recursos que lo está llevando al agotamiento y su colapso.

También debemos moderar nuestra ambición. Los bosques no se convierten en huertos, en pastizales para ganado o en fraccionamientos debido a incendios accidentales. Son los grandes agricultores, los gigantes ganaderos o los principales desarrolladores urbanos quienes no se contentan con lo que han ganado, sino quieren más cada día. La ambición desmedida de estas personas golpea fuertemente al medio ambiente, pero la ambición desmedida de todos los demás también tiene a este mundo de cabeza. Esa ambición insaciable, pero aún incipiente que pasa desapercibida por los otros, también le está haciendo daño al planeta, y más le va a hacer si nuestro propósito es ser tan ambiciosos como los grandes.

  1. Hacer que un bosque sano sea negocio. Este es un asunto de políticas públicas, que haga que las comunidades o los particulares que tienen superficies boscosas tengan rentabilidad de ellas, no sólo gastos. Los esquemas existen y en nuestro país vemos lugares donde se preservan los ecosistemas y las comunidades locales o los dueños de los predios se benefician de ello.
  1. Es importante que se tenga una ley que proteja nuestro patrimonio natural a la vez que no frene el desarrollo económico de las regiones.

Que leyes tenemos bastantes y con ellas sería suficiente para que se tuviera en mejor forma la riqueza natural con que fuimos bendecidos. El problema es, en mayor parte, por la falta en la aplicación de la ley. Se viola la ley y no se sufren las consecuencias si se trata de un empresario bien relacionado o de comunidades locales que presionan a la autoridad para no meterse en sus asuntos. Si las leyes están bien redactadas y el enfoque hacia la conservación del patrimonio natural es genuino, la aplicación de la ley para cualquier mexicano que la haya violado debería ser igual.

  1. Un asunto muy importante en el que también debemos presionar tanto a los legisladores como a los alcaldes, gobernadores o presidente de la república, es que no debemos medir el estado de nuestra riqueza forestal en términos de indicadores que hablen del problema, sino que nos hables de la solución: es bien común tener récords de reforestación año con año, pero es también una realidad que cada año tenemos menos superficie forestal. El indicador que debería manejarse para conocer el éxito o fracaso de nuestras políticas de preservación de los bosques es ese: la cobertura forestal medida en hectáreas de este año, comparada con la superficie forestal de los años anteriores.


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